Miguel Hernández
Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.
Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.
Para la libertad me desprendo a balazos
de los que han revolcado su estatua por el lodo.
Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos,
de mi casa, de todo.
Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.
Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida.
"há sempre um copo de mar para um homem navegar" - jorge de lima
Quando os cronópios saem em viagem, encontram os hotéis cheios, os trens já partiram, chove a cântaros e os táxis não querem levá-los ou lhes cobram preços altíssimos. Os cronópios não desanimam porque acreditam piamente que estas coisas acontecem a todo o mundo, e na hora de dormir dizem uns aos outros: “Que bela cidade, que belíssima cidade”. E sonham a noite toda que na cidade há grandes festas e que eles foram convidados. E no dia seguinte levantam contentíssimos, e é assim que os cronópios viajam.
(Julio Cortázar, Histórias de Cronópios e de Famas)
(Julio Cortázar, Histórias de Cronópios e de Famas)
"Siempre acabamos llegando a donde nos esperan" - Libro de los itinerarios
quarta-feira, 17 de maio de 2017
segunda-feira, 10 de abril de 2017
sofrer para cantar
Jorge Luis Borges, Sete Noites
Quando lemos versos que são bons e admiráveis, tendemos a lê-los em voz alta. Um verso bom não pode ser lido em voz baixa — ou em silêncio. Se isso for possível, então o verso não vale a pena, pois um verso sempre exige sua pronúncia. O verso nos faz lembrar que, antes de arte escrita, foi uma arte oral; o verso nos lembra que inicialmente foi um canto.
Quando lemos versos que são bons e admiráveis, tendemos a lê-los em voz alta. Um verso bom não pode ser lido em voz baixa — ou em silêncio. Se isso for possível, então o verso não vale a pena, pois um verso sempre exige sua pronúncia. O verso nos faz lembrar que, antes de arte escrita, foi uma arte oral; o verso nos lembra que inicialmente foi um canto.
Há duas frases que confirmam isso. Uma é de Homero (ou dos vários gregos que chamamos de Homero), na Odisséia, onde se diz: "Os deuses provocam desventuras entre os homens para que as gerações futuras tenham o que cantar". A outra frase — muito posterior — é de Mallarmé e repete, com menos beleza, o que disse Homero: tout aboutit en un livre — "tudo acaba num livro". Trata-se de duas visões diferentes: os gregos falam de gerações que cantam, enquanto Mallarmé menciona um objeto, uma coisa entre as coisas — um livro. Mas a ideia é a mesma: fomos feitos para a arte; fomos feitos para a memória e a poesia; ou fomos feitos, quem sabe, para o esquecimento. Mas algo sobra; e esse algo é a história ou a poesia, que não são essencialmente distintas.
quarta-feira, 15 de fevereiro de 2017
Labirintos da criação
Credo e técnica da prosa moderna
Jack Kerouack
1. Cadernos com rascunhos secretos e páginas datilografadas selvagemente para seu próprio prazer.
2. Esteja aberto a tudo, escutando.
3. Tente não ficar bêbado fora de sua própria casa.
4. Seja apaixonado por sua vida.
6. Seja possuído por uma ingênua santidade do espírito.
7. Respire, respire tão forte como possa.
13. Liberte-se de toda inibição literária, gramatical e sintática.
14. Assim como Proust, seja fanático pelo tempo.
15. Relate a história verdadeira do mundo em monólogo interior.
17. Viva sua memória e seu assombro.
18. Trabalhe a partir do olho do furacão, nadando no mar da linguagem.
19. Aceite perder tudo.
20. Acredite no caráter sagrado da vida.
Consejos sobre el arte de escribir cuentos
Jack Kerouack
1. Cadernos com rascunhos secretos e páginas datilografadas selvagemente para seu próprio prazer.
2. Esteja aberto a tudo, escutando.
3. Tente não ficar bêbado fora de sua própria casa.
4. Seja apaixonado por sua vida.
6. Seja possuído por uma ingênua santidade do espírito.
7. Respire, respire tão forte como possa.
13. Liberte-se de toda inibição literária, gramatical e sintática.
14. Assim como Proust, seja fanático pelo tempo.
15. Relate a história verdadeira do mundo em monólogo interior.
17. Viva sua memória e seu assombro.
18. Trabalhe a partir do olho do furacão, nadando no mar da linguagem.
19. Aceite perder tudo.
20. Acredite no caráter sagrado da vida.
Consejos sobre el arte de escribir cuentos
Roberto Bolaño, Entre Paréntesis
Como ya tengo 44 años, voy a dar algunos consejos sobre el arte de escribir cuentos.
1. Nunca abordes los cuentos de uno en uno. Honestamente, uno puede estar escribiendo el mismo cuento hasta el día de su muerte.
2. Lo mejor es escribir los cuentos de tres en tres, o de cinco en cinco. Si te ves con energía suficiente, escríbelos de nueve en nueve o de 15 en 15.
3. Cuidado: la tentación de escribirlos de dos en dos es tan peligrosa como dedicarse a escribirlos de uno en uno, pero lleva en su interior el mismo juego sucio y pegajoso de los espejos amantes.
4. Hay que leer a Quiroga, hay que leer a Felisberto Hernández y hay que leer a Borges. Hay que leer a Rulfo, a Monterroso, a García Márquez. Un cuentista que tenga un poco de aprecio por su obra no leerá jamás a Cela ni a Umbral. Sí que leerá a Cortázar y a Bioy Casares, pero en modo alguno a Cela y a Umbral.
5. Lo repito una vez más por si no ha quedado claro: a Cela y a Umbral, ni en pintura.
6. Un cuentista debe ser valiente. Es triste reconocerlo, pero es así.
7. Los cuentistas suelen jactarse de haber leído a Petrus Borel. De hecho, es notorio que muchos cuentistas intentan imitar a Petrus Borel. Gran error: ¡Deberían imitar a Petrus Borel en el vestir! ¡Pero la verdad es que de Petrus Borel apenas saben nada! ¡Ni de Gautier, ni de Nerval!
8. Bueno: lleguemos a un acuerdo. Lean a Petrus Borel, vístanse como Petrus Borel, pero lean también a Jules Renard y a Marcel Schwob, sobre todo lean a Marcel Schwob y de este pasen a Alfonso Reyes y de ahí a Borges.
9. La verdad es que con Edgar Allan Poe todos tendríamos de sobra.
10. Piensen en el punto número 9. Uno debe pensar en el 9. De ser posible: de rodillas.
11. Libros y autores altamente recomendables: De lo sublime, del Pseudo-Longino; los sonetos del desdichado y valiente Philip Sidney, cuya biografía escribió Lord Brooke; la Antología de Spoon River, de Edgar Lee Masters; Suicidios ejemplares, de Enrique Vila-Matas y Mientras ellas duermen, de Javier Marías.
12. Lean estos libros y lean también a Chéjov y a Raymond Carver, uno de los dos es el mejor cuentista que ha dado este siglo."
Como ya tengo 44 años, voy a dar algunos consejos sobre el arte de escribir cuentos.
1. Nunca abordes los cuentos de uno en uno. Honestamente, uno puede estar escribiendo el mismo cuento hasta el día de su muerte.
2. Lo mejor es escribir los cuentos de tres en tres, o de cinco en cinco. Si te ves con energía suficiente, escríbelos de nueve en nueve o de 15 en 15.
3. Cuidado: la tentación de escribirlos de dos en dos es tan peligrosa como dedicarse a escribirlos de uno en uno, pero lleva en su interior el mismo juego sucio y pegajoso de los espejos amantes.
4. Hay que leer a Quiroga, hay que leer a Felisberto Hernández y hay que leer a Borges. Hay que leer a Rulfo, a Monterroso, a García Márquez. Un cuentista que tenga un poco de aprecio por su obra no leerá jamás a Cela ni a Umbral. Sí que leerá a Cortázar y a Bioy Casares, pero en modo alguno a Cela y a Umbral.
5. Lo repito una vez más por si no ha quedado claro: a Cela y a Umbral, ni en pintura.
6. Un cuentista debe ser valiente. Es triste reconocerlo, pero es así.
7. Los cuentistas suelen jactarse de haber leído a Petrus Borel. De hecho, es notorio que muchos cuentistas intentan imitar a Petrus Borel. Gran error: ¡Deberían imitar a Petrus Borel en el vestir! ¡Pero la verdad es que de Petrus Borel apenas saben nada! ¡Ni de Gautier, ni de Nerval!
8. Bueno: lleguemos a un acuerdo. Lean a Petrus Borel, vístanse como Petrus Borel, pero lean también a Jules Renard y a Marcel Schwob, sobre todo lean a Marcel Schwob y de este pasen a Alfonso Reyes y de ahí a Borges.
9. La verdad es que con Edgar Allan Poe todos tendríamos de sobra.
10. Piensen en el punto número 9. Uno debe pensar en el 9. De ser posible: de rodillas.
11. Libros y autores altamente recomendables: De lo sublime, del Pseudo-Longino; los sonetos del desdichado y valiente Philip Sidney, cuya biografía escribió Lord Brooke; la Antología de Spoon River, de Edgar Lee Masters; Suicidios ejemplares, de Enrique Vila-Matas y Mientras ellas duermen, de Javier Marías.
12. Lean estos libros y lean también a Chéjov y a Raymond Carver, uno de los dos es el mejor cuentista que ha dado este siglo."
domingo, 29 de janeiro de 2017
limites ao léu
Leminski
POESIA: “words set to music” (Dante
via Pound), “uma viagem ao
desconhecido” (Maiakóvski), “cernes
e medulas” (Ezra Pound), “a fala do
infalável” (Goethe), “linguagem
voltada para a sua própria
materialidade” (Jakobson),
“permanente hesitação entre som e
sentido” (Paul Valery), “fundação do
ser mediante a palavra” (Heidegger),
“a religião original da humanidade”
(Novalis), “as melhores palavras na
melhor ordem” (Coleridge), “emoção
relembrada na tranquilidade”
(Wordsworth), “ciência e paixão”
(Alfred de Vigny), “se faz com
palavras, não com ideias” (Mallarmé),
“música que se faz com ideias”
(Ricardo Reis/Fernando Pessoa), “um
fingimento deveras” (Fernando
Pessoa), “criticismo of life” (Mathew
Arnold), “palavra-coisa” (Sartre),
“linguagem em estado de pureza
selvagem” (Octavio Paz), “poetry is to
inspire” (Bob Dylan), “design de
linguagem” (Décio Pignatari), “lo
impossible hecho possible” (Garcia
Lorca), “aquilo que se perde na
tradução (Robert Frost), “a liberdade
da minha linguagem” (Paulo Leminski)…
*"if prose is a house, poetry is a man on fire running quite fast through it". (Anne Carson)
**"o delírio do verbo" (Manoel de Barros)
quarta-feira, 25 de janeiro de 2017
Salvo o crepúsculo
Julio Cortázar
Um poema de Bashô dá título a este livro: "Este caminho / já ninguém o percorre / salvo o crepúsculo". Um caminho que, evidentemente, não é de direção única. Nunca quis borboletas pregadas numa cartolina; busco uma ecologia poética, espreitar-me e reconhecer-me a partir de mundos diferentes, a partir de coisas que só os poemas não haviam esquecido e me guardavam como velhas fotografias fiéis. Não aceitar outra ordem que a das afinidades, outra cronologia que a do coração, outro horário que o dos encontros a deshora, os verdadeiros.
segunda-feira, 23 de janeiro de 2017
o salto na escuridão
Muitas podem ser as pátrias, me ocorre agora, mas um só o passaporte, e esse passaporte evidentemente é a qualidade da literatura. Que não significa escrever bem, porque isso qualquer um pode fazer. Então o que é uma escritura de qualidade? Pois o que sempre foi: saber meter a cabeça no escuro, saber saltar no vazio, saber que a literatura é basicamente um ofício perigoso.
(Roberto Bolaño)
O prestígio é uma armadilha dos nossos semelhantes. Um artista consciente saberá que o êxito é prejuízo. Deve-se estar disponível para decepcionar os que confiaram em nós. Decepcionar é garantir o movimento. A confiança dos outros lhes diz respeito. A nós mesmos diz respeito outra espécie de confiança. A de que somos insubstituíveis na nossa aventura e de que ninguém a fará por nós.
(Herberto Helder)
(Roberto Bolaño)
O prestígio é uma armadilha dos nossos semelhantes. Um artista consciente saberá que o êxito é prejuízo. Deve-se estar disponível para decepcionar os que confiaram em nós. Decepcionar é garantir o movimento. A confiança dos outros lhes diz respeito. A nós mesmos diz respeito outra espécie de confiança. A de que somos insubstituíveis na nossa aventura e de que ninguém a fará por nós.
(Herberto Helder)
Mapas dos sonhos
Os brancos dormem deitados perto do chão, em camas, nas quais se agitam com desconforto. Seu sono é ruim e seu sonho tarda a vir. E quando afinal chega, nunca vai longe e acaba muito depressa. Não há dúvida de que eles têm muitas antenas e rádios em suas cidades, mas estes servem apenas para escutar a si mesmos. Seu saber não vai além das palavras que dirigem uns aos outros em todos os lugares onde vivem. As palavras dos xamãs são diferentes. Elas vêm de muito longe e falam de coisas desconhecidas pelas pessoas comuns. Os brancos, que não bebem yãkoana e não fazem dançar os espíritos, as ignoram. Não são capazes de ver Hutukarari, o espírito do céu, nem Xiwãripo, o do caos.Tampouco veem as imagens dos ancestrais animais yarori, nem as dos espíritos da floresta, urihinari. Omama não lhes ensinou nada disso. Seu pensamento fica esfumaçado porque eles dormem amontoados uns em cima dos outros em seus prédios, no meio dos motores e das máquinas.
(...) Nós, Yanomami, quando queremos conhecer as coisas, esforçamo-nos para vê-las no sonho. Esse é o modo nosso de ganhar conhecimento.
(A queda do céu, Davi Kopenawa e Bruce Abert)
O sonho é a pior das cocaínas, porque é a mais natural de todas. Assim se insinua nos hábitos com a facilidade que uma das outras não tem, se prova sem se querer, como um veneno dado. Não dói, não descora, não abate - mas a alma que dele usa fica incurável, porque não há maneira de se separar do seu veneno, que é ela mesma.
Como um espectáculo na bruma.
Aprendi nos sonhos a coroar de imagens as frontes do quotidiano, a dizer o comum com estranheza, o simples com derivação, a dourar, com um sol de artifício, os recantos e os móveis mortos e [a] dar música, como para me embalar, quando as escrevo, às frases fluidas da minha fixação.
(Livro do desassossego, Fernando Pessoa)
sexta-feira, 13 de janeiro de 2017
Encontro Inesperado
Wislawa Szymborska
Somos incrivelmente corteses um com o outro,
dizemos: que bom te rever depois de tantos anos.
Nossos tigres bebem leite.
Nossos falcões andam, não voam.
Nossos tubarões morrem afogados no mar.
Nossos lobos bocejam diante da porta aberta da jaula.
Nossas cobras perderam seu relâmpago,
nossos macacos, a inspiração; nossos pavões reais, as plumas.
Faz tempo que os morcegos abandonaram nossos cabelos.
Sucumbimos ao silêncio sem terminar a frase,
sorrimos, sem outro recurso.
Os humanos em nós
não sabem o que dizer.
dizemos: que bom te rever depois de tantos anos.
Nossos tigres bebem leite.
Nossos falcões andam, não voam.
Nossos tubarões morrem afogados no mar.
Nossos lobos bocejam diante da porta aberta da jaula.
Nossas cobras perderam seu relâmpago,
nossos macacos, a inspiração; nossos pavões reais, as plumas.
Faz tempo que os morcegos abandonaram nossos cabelos.
Sucumbimos ao silêncio sem terminar a frase,
sorrimos, sem outro recurso.
Os humanos em nós
não sabem o que dizer.
quarta-feira, 11 de janeiro de 2017
sobre especialistas e vencedores
Um especialista é um homem que sabe qualquer coisa de uma coisa e nada de todas as coisas. De uma coisa não se pode saber senão qualquer coisa, porque o conhecimento humano é limitado. E, para perceber qualquer coisa seria preciso perceber todas as coisas, pois uma coisa é parte de todas as coisas. O especialista, pois, é um homem que não sabe nada e vive dessa ciência.
O especialista é útil apenas quando a sua especialidade é tão restrita que não tem importância. Pode haver bons especialistas de pregar pregos; não pode haver bons especialistas de construção de civilizações. Há muito bons cavadores e nenhum bom psiquiatra.
O especialista é um homem que tem a opinião dos outros, embora sobre um só assunto. O especialista é incapaz de iniciativa. Por isso os especialistas são muitos e felizes.
(Álvaro de Campos/Fernando Pessoa)
Os perdedores, assim como os autodidatas, sempre têm conhecimentos mais vastos que os vencedores, e quem quiser vencer deverá saber uma única coisa e não perder tempo sabendo todas, o prazer da erudição é reservado aos perdedores. Quanto mais coisas uma pessoa sabe, menos coisas deram certo para ela.
(Umberto Eco, Número Zero)
segunda-feira, 9 de janeiro de 2017
Elogio ao tédio
Joseph Brodsky
De certa forma, o tédio é a janela para o tempo, com vista para aquelas propriedades que costumamos ignorar pelo bem de nosso equilíbrio mental. Resumindo, é a janela para o infinito do tempo, o que significa que é a janela para nossa insignificância nele. É o que explica, talvez, o pavor de noites solitárias e apáticas, ou o fascínio com que às vezes assistimos às circunvoluções do pó num raio de sol, e ouvimos o tique-taque de um relógio, o dia está quente, e abaixo de zero a nossa força de vontade.
Uma vez aberta a janela, não tentem fechá-la; ao contrário, é melhor escancará-la. Pois o tédio fala a língua do tempo e ensina a lição mais valiosa da vida, algo que não se aprende aqui, nesses gramados verdejantes: nossa absoluta irrelevância.
(...) Somos irrelevantes porque somos finitos. No entanto,quanto mais finita uma coisa, mas repleta de vida, emoções, alegria, medos, compaixão. Pois o infinito não é incrivelmente vivo, não é incrivelmente emocionante. O tédio, pelo menos, nos diz isso. Porque nosso tédio é o tédio do infinito.
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